Dormir ocho horas seguidas no es natural: El sueño bifásico
Estamos tan acostumbrados a considerar que lo natural es dormir toda la noche de una sentada que nos cuesta trabajo creernos que este es un modo de dormir introducido por la vida industrial. Dormir en dos etapas separadas por un intervalo aproximado de una hora era habitual antes de la revolución industrial.
En la Odisea de Homero, en el capítulo dedicado a la «Vuelta de Telémaco», Menelao habla con la ninfa Eidotea, la hija de Proteo, en la isla de Faro:
[Eidotea] En esta isla habita uno de los viejos del mar, el inmortal Proteo, profeta de Egipto,…
[Menelao] -¿Qué trampa puedo tender al divino anciano?…
[Eidotea]…Cuando el sol, girando allá arriba, toca el cenit, se ve salir de las olas a ese profeta de los mares. Al soplo del Céfiro que enmaraña los rizos de su negra cabellera, sale del agua para acostarse en el fondo de su gruta. En torno a él vienen a dormir las focas de la bella Holosidna, que emergen de la espuma chapoteando y exhalando el acre olor de las agua profundas. Te llevaré allí al amanecer y os colocaré en sitios estratégicos a ti y a los tres compañeros más valientes que traigas en los bancos de tus naves. Pero antes debes enterarte de las costumbres del anciano. Primero pasa revista a sus focas contándolas de cinco en cinco y luego se tiene entre ellas, como un pastor entre las ovejas de su rebaño. Debéis sorprenderle en el primer sueño…
En el primer sueño. Implícitamente nos está diciendo que hay más de un sueño. Sin embargo, en nuestra época, parece que lo normal es que nos acostemos y durmamos sin interrupción hasta que nos despertemos. En la literatura medieval inglesa queda muy claro que hay un primer sueño («first sleep», que a veces llaman «dead sleep») y un segundo sueño («second sleep» que a veces llaman «morning sleep») separados por un periodo de tranquila vigilia. Frases similares existen en francés («premier sommeil», «premier somme»), en italiano («primo sonno») e incluso en latín («primo somno» o «comcubia nocte»).
Este periodo de vigilia, a veces semi-consciente, era muy valorado en la Europa medieval como tiempo de tranquilidad y relax. Las parejas de campesinos muy a menudo a la hora de acostarse estaban demasiado cansados, así que cenaban y se iban a dormir. Pero aprovechaban ese intervalo entre sueños para hablar o para hacer el amor. Para algunos era un momento de reflexión, y entre eruditos y poetas era el tiempo preferido para escribir sin interrupciones.
A principios de los años 90 del siglo pasado, el Dr. Thomas Wehr del «National Institute of Mental health» hizo un experimento que inspiró otros muchos. Puso a un grupo de voluntarios sanos durante un mes que debían vivir con catorce horas diarias de oscuridad. Podían dormir todas las horas que quisieran. A la cuarta semana, dormían ocho horas en la oscuridad pero no lo hacían de un tirón, sino que seguían las pautas de la literatura medieval: dormían un «primer sueño» que duraba entre tres y cinco horas, estaban despiertos durante una o dos horas y luego volvían a dormirse de un modo muy rápido entre otras tres y cinco horas.
Este comportamiento está bastante extendido en el reino animal y entre varias culturas preindustriales que no utilizan luz artificial. Según Carol Worthman, antropóloga de la Emory University de Atlanta, esto conlleva ventajas evolutivas ya que el estar dormido un largo periodo de tiempo nos haría más vulnerables a los depredadores nocturnos.
El Dr. Wehr encontró en su experimento que las ganas repentinas de volver a dormir coincidían con un pico en la concentración de la hormona melatonina, que reside en la glándula pineal y se activa con la oscuridad.
Es interesante reflexionar sobre el hecho de que un grupo de personas sin ninguna presión terminen durmiendo en dos periodos. Parece ser que la era industrial, con sus relojes y sirenas, y sobre todo, con su luz artificial, nos ha domesticado tanto que incluso nos ha cambiado la forma de dormir.
Así, hemos comprimido nuestro sueño natural bifásico en uno largo artificial, aunque haya personas con los ritmos circadianos muy marcados, que aún posean este primitivo sueño bimodal, y que puedan confundirlo con un trastorno del sueño que, unido a los trastornos por stress y ansiedad de nuestra sociedad moderna, hacen que sean pasto de las compañías farmacéuticas.
Así que si os despertáis en mitad de la noche no os preocupéis, dedicaos a meditar, leer o distraeros, en un par de horas como mucho conciliaréis el sueño de nuevo: Lo vuestro es lo natural.
vía Big Bang 2.0 – Sueños medievales.
Fuentes:
Términos de búsqueda entrantes:
- sueño bifasico (207)
- dormir 8 horas (47)
- dormir 5 horas (34)
- como dormir 8 horas seguidas (30)
- dormir 8 horas seguidas (27)
- dormir ocho horas (18)
- dormir a intervalos (17)
- dormir en intervalos (11)
- dormir dos veces (11)
- dormir 8 horas no es natural (11)


Pues yo cuando duermo mis 9 o 10 horitas seguidas me da la vida. Y la siesta tambien.. y… y… y….. como me gusta dormir!! Lo que no me quita la vida es levantarme a las 6 de la mañana.. eso me mata lentamente,
Seguro que sí, pero eso no es lo que dice el artículo…
No si ya lo se.. que no es lo natural.. pero una esta ya hecha a esta costumbre.. si nos dejaran de despertadores cada uno cogeria su sueño natural.. cuando le saliera del piruli dormir en dos veces o en las que sean… el asunto esque el maldito despertador no nos dejaaaaaaaaa!!!! Algun dia me dormire en la cajita para siempre y se acabo despertar!!! XDDDDDD
Pues sí… Date cuenta, según el estudio, lo natural es:
de 3 a 5 horas de sueño
entre 1 y 2 horas de semivigilia
y luego otras 3 o 5 horas de dormir, es decir, en total, como mínimo 7 y como máximo 12 horas de descanso… La media serían 9,5 horas (4 horas de sueño, 1, 5 de semivigilia y 4 del siguiente sueño), y no esas 8 horas estándar…
No damos una!!
El sueño bifasico yo pienso es la mejor opcion, admiro las personas que trabajan hasta que llega el amanecer.
[...] Dormir ocho horas seguidas no es natural http://www.pajareo.com/6536-dormir-ocho-horas-seguidas-no-es-nat… por RamSys hace nada [...]
Hola, encuentro muy interesante el artículo. Pero me choca una cosa:
De algún modo parece querer decir que las horas de sueño que hacemos ahora, ese “dormir del tirón” es algo cultural frente a lo que hacían las culturas clásicas. Al menos así lo interpreto yo. Pero parece dar por sentado que lo que se hacía antes no tenía ese factor cultural, y que ese partir el sueño es el comportamiento natural del cuerpo, cuando quizás también estaba influenciado por las culturas de aquel entonces. ¿No?
No lo parece. En el artículo puedes leer:
Es interesante reflexionar sobre el hecho de que un grupo de personas sin ninguna presión terminen durmiendo en dos periodos. Parece ser que la era industrial, con sus relojes y sirenas, y sobre todo, con su luz artificial, nos ha domesticado tanto que incluso nos ha cambiado la forma de dormir.